1968. De nuevo debo empezar diciendo que no me voy a enrollar mucho puesto que ya hemos hablado de este monstruo
por aquí. Alguno pensará, con razón, que me empiezo a repetir de una manera alarmante, pero por explicarlo de una manera simple digamos que, en un comportamiento de lo más básico, tiendo a repetir aquello que me gusta. Diréis, de nuevo con razón, que vaya manera de írseme la pinza. Esto sólo lo explican los años de malos vicios. También repetidos tan sólo porque gusta. :DD En fin, que hay que rellenar un poco de espacio, si no éste va a parecer un post desnutrido, pero tampoco os voy a contar lo mismo que en el otro. En esto no me gusta repetir...
Ya en serio, discazo de la muerte, con un
Jimmy McGriff en estado de gracia y, como no podía ser de otra manera, en muy buena compañía. A sus secuaces los podéis ver en los scans de abajo, lo mejorcito de cada casa. Además está producido por el gran
Sonny Lester. El propio Jimmy se definía a sí mismo más como músico de blues que de jazz, y es sobre todo del primer estilo de lo que más se puede encontrar en el disco, aunque una de las señas de identidad de este
jamonero era su constante flirteo con distintos estilos, mezclando como pocos blues, jazz, soul y funk. Si me tocara elegir una (afortunadamente sólo es una suposición) escogería "Heavyweight", donde todos, en mayor o menor medida, se sueltan la melena y se explayan a gusto. Pues eso, ¡pan con queso!
Jamoneros del mundo, ¡a mis brazos! :D

PD: Después de esta entrada los lectores que utilicen el traductor se van a cagar en mis muertos, seguro que no se entiende nada. En fin, sólo me queda recomendaros una academia de idiomas, jajaja ;-)
PD2: Ah, tranquilos, la chica de la portada se cayó, pero ya está bien.